Por: Radio Universidad de Chile.

En el marco de un nuevo 1 de mayo, Radio Universidad de Chile, en conjunto a la Comisión Chilena de Derechos Humanos, realizó un debate en el que diversos expertos analizaron la actual relación de estos temas, y qué hace falta en nuestro país para mejorar los derechos laborales.

En la Sala Master de Radio Universidad de Chile se realizó el panel “Condiciones laborales y Derechos Humanos”, en el que participaron la Consejera Nacional de la CUT, Karen Palma, el economista de la Fundación Sol, Marco Kremerman, el abogado especialista en Derecho del Trabajo, José Luis Ugarte, y el abogado y presidente de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, Carlos Margotta, a quienes se sumó como mediador del evento, el director de Radio Universidad de Chile, Patricio López.

 

En una primera parte del debate, los participantes abordaron la relación entre las condicionales laborales y los derechos humanos, concordando en que se ha ignorado que ambos conceptos tienen estrecha vinculación, pues los derechos laborales deben ser considerados como derechos humanos.

“Siempre los derechos laborales han sido entendidos como paralelos a los derechos humanos y son estrictamente, de acuerdo a la naturaleza jurídica y a la forma en que se fueron consagrando en distintos instrumentos internacionales, derechos humanos, así como también son derechos humanos el derecho a la educación o la seguridad social”, indicó el abogado Carlos Margotta.

Por su parte, el abogado experto en derecho del trabajo, José Luis Ugarte, señaló que “se suele asumir que el problema del trabajo es un problema privado y, por lo tanto, desvinculada de los derechos humanos, y eso obviamente es un error”.

Agregó que “se entiende que como aquí hay un empleador y un trabajador, no hay problemas de derechos humanos en el sentido tradicional del término, y ahí hay un error porque las condiciones laborales son condiciones que se producen entre dos particulares, pero uno ostenta un grado de poder que puede generar problemas en las condiciones más básicas de las personas”.

Por otra parte, el profesional del derecho dijo que las condiciones laborales son un tema constante, y que aunque “pareciera que esto tuviera causas casi metafísicas”, y que cuesta mucho resolver, en realidad el tema de fondo es que “desde la vuelva a la democracia, los gobiernos, descartando a la derecha, los gobiernos progresistas no han hecho nada por mejorar las condiciones de los trabajadores en términos relevantes, y para eso no hay ninguna imposibilidad constitucional (…), es porque en esos gobiernos hay una fuerte tendencia, muy neoliberal a mantener las cosas como están”.

En tanto, la Consejera Nacional de la CUT, Karen Palma, comentó que las herramientas actuales que entrega la legislación son débiles para los trabajadores, y que van en retroceso, pues “no es menor que estamos ad portas de un anuncio de una nueva reforma laboral, que claramente pretende no regular y seguir disminuyendo la regulación que se tiene sobre este marco de poder que se da en los distintos espacios del trabajo.

Agregó que “hoy día el gran desafío es como nosotros podemos hacer que los trabajadores desde la CUT y la sociedad comprendan que los derechos laborales también son parte de los derechos humanos y, por tanto, debieran ser tratados en esa connotación”.

Por otra parte, Karen Palma, indicó que el principal desafío que tienen hoy los movimientos sindicales es tomar fuerza y volver a posicionarse como actores políticos, luchando así contra la desarticulación que muchas veces se ha querido implantar en los trabajadores desde la dictadura.

Por otro lado, el economista de Fundación Sol, Marco Kremerman, se refirió a cómo durante los últimos años el trabajo se ha ido apoderando de la vida de las personas, y a cómo se ha vuelto una obligación que todo un núcleo familiar genere recursos para poder superar un mes tras otro.

“Yo comparto que el trabajo en este momento es más importante que nunca, pero no solo por el hecho de que existan tecnologías que comienzan a flexibilizar y a precarizar al mismo tiempo a trabajadores y trabajadores, y a disponer de su tiempo de vida, sino porque a diferencia de otros periodos, hoy día deben trabajar más personas en un hogar para poder llegar a fin de mes más la deuda, no solo para llegar a fin de mes con el salario, sino para endeudarse”, comentó.

Agregó que “ahí es donde hay que tener mucho cuidado con el trabajo de las mujeres, porque en esta mesa da lo mismo que trabaje hombre o mujer en un hogar, tenemos que romper esa distinción patriarcal, el punto es cuando al segundo perceptor, o al tercer perceptor de ingresos tiene que trabajar obligadamente, se necesitan dos o tres personas en un hogar para que trabajen remuneradamente para poder llegar a fin de mes”.

En esa línea, el economista dijo que esto lleva a concluir que la promesa del capital de que entregaría trabajo asalariado y que con ello las personas podrían satisfacer sus necesidades no se cumplió, por lo que hay un sistema que claramente no funciona.