Comunicado de Prensa
1.- El Departamento de Estado de EE.UU. ha adoptado la sanción unilateral de revocar las visas a tres altos funcionarios públicos chilenos, medida que también afecta a sus familiares directos, alcanzando a todos los visados estadounidenses vigentes de esas personas y con prohibición expresa de ingreso al territorio norteamericano.
El Departamento de Estado, bajo la dirección de Marco Rubio -y de Trump, desde luego- justificó la sanción aduciendo que los funcionarios “dirigieron, autorizaron, financiaron o llevaron a cabo actividades que comprometieron infraestructuras críticas de telecomunicaciones y socavaron la seguridad regional”.
Además, el comunicado estadounidense se permite comentarios que importan una vulneración del principio de no intervención en los asuntos internos, al afirmar que “en su ocaso, el legado del gobierno de Boric se verá aún más empañado por acciones que socavan la seguridad regional a expensas del pueblo chileno”.
2.- Con justificada razón, el gobierno de Chile rechazó categóricamente la imposición de medidas unilaterales por parte de EE.UU., enfatizando que tales acciones vulneran la soberanía nacional y el principio de no injerencia en asuntos internos. De paso, también, expresó su protesta formal.
3.- La “medida” norteamericana no constituye una acción aislada. Es la reactivación de la Doctrina Monroe en la que Estados Unidos considera a nuestra América como su patio trasero, y forma parte de una política de agresión caracterizada por una constante de crímenes, invasiones, bombardeos, golpes de Estado, operaciones de cambio de régimen, medidas coercitivas unilaterales, como el caso de Venezuela y Cuba, perpetradas por EE.UU. con el silencio cómplice de potencias occidentales, sumada a la activa intervención genocida de Israel en Gaza y Medio Oriente, apoyada también por la Administración Trump.
De este modo, los principios básicos de la Carta de la ONU sobre los derechos fundamentales de la persona, igualdad de las naciones grandes y pequeñas y respeto a la soberanía e independencia de los Estados, han sido grave y constantemente atropellados por EE.UU., destruyendo todo concepto de seguridad colectiva y amenazando seriamente la paz mundial.
4.- Esta brutal sustitución del Derecho por el imperio de la fuerza, trae de nuevo al presente la Alemania de Hitler. Hoy, la Administración Trump ha demostrado su profundo desprecio por la Carta de la ONU y los principios y objetivos que la forjaron, y ha optado por la siniestra “lógica” de la guerra, la destrucción y el menosprecio del Derecho Internacional.
La Paz y la Justicia que es su fundamento, quedan subordinadas a las pretensiones hegemónicas y totalitarias de una potencia, cuyo contenido no es otro que la codicia y el abuso.
Los Estados y los pueblos del mundo deben reaccionar.
5.- La Comisión Chilena de Derechos Humanos llama a los Estados y los pueblos del mundo a reaccionar y pronunciarse por la defensa de los principios del Derecho Internacional y de la Carta de la ONU y el pleno respeto y vigencia de los principios y normas que conforman el sistema internacional de los derechos humanos. No como una opción sino como una cuestión de responsabilidad histórica y un deber moral ineludible. Antes que sea demasiado tarde.
COMISION CHILENA DE DERECHOS HUMANOS
Santiago, 21 de febrero de 2026.-

