Protestar por la salud pública no es un delito: La represión no es una respuesta
La Comisión Chilena de Derechos Humanos (CCHDH) rechaza el uso desmedido de la fuerza, a través de carros lanza-aguas, bombas lacrimógenas y gas pimienta de la que fueron objeto alrededor de seiscientos dirigentes de la Confederación Nacional de Funcionarias y Funcionarios de la Salud Municipal (Confusam) y la detención de quince dirigentes durante una movilización que tenía como único objetivo entregar una carta dirigida al presidente Kast, en la cual advierten el impacto que tendrá en dicho sector las políticas de recorte del gasto público de 2,8 billones de pesos, el congelamiento del per cápita basal por segundo año consecutivo y el anuncio de descontinuar cerca de 40 programas de salud esenciales para la población.
La organización que representa a más de 70 mil trabajadores y trabajadoras, a lo largo del país, informa que este debilitamiento sistemático de la Atención Primaria de Salud (APS) significará un aumento dramático en las listas de espera, la sobrecarga inmediata de la red hospitalaria y la profundización de las desigualdades en el acceso a un derecho fundamental como la salud.
La protesta frente al palacio de La Moneda captó la atención de distintos medios locales e internacionales, reportando una agresión desproporcionada.
Comunicaciones CCHDH – fotografía Confusam – 8 de julio, 2026.
