Gobierno debilita institucionalidad estratégica de género y DD.HH
La Comisión de Derechos de la Mujer de la Comisión Chilena de Derechos Humanos (CCHDH) expresa su profundo rechazo y preocupación ante las recientes decisiones del Ejecutivo que vulneran la institucionalidad de género y el resguardo de la memoria en nuestro país.
Frente a la remoción de las profesionales del Programa de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Paulina Zamorano, jefa del Programa; Magdalena Garcés, coordinadora del Plan de Búsqueda y Trayectorias y Tamara Lagos, coordinadora de Archivo e Investigación, denunciamos que se trata de una decisión arbitraria e inconsulta con familiares.
Además, resulta de la máxima gravedad la petición de renuncia a la directora del Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género, Priscilla Carrasco, mientras enfrenta un tratamiento contra el cáncer. Consideramos que esta medida no es solo una vulneración laboral y administrativa inadmisible sino un acto de profunda deshumanización que degrada la función pública.
La salida de estas expertas, sumada al retiro del Plan de Derechos Humanos 2026-2029, no garantiza una continuidad técnica y evidencia un debilitamiento institucional estratégico. Estas acciones confirman que tanto la memoria como la igualdad de género, no constituyen prioridades para el actual gobierno.
También deseamos manifestar nuestra preocupación ante la designación de Judith Marín Morales como Ministra de la Mujer y Equidad de Género. Su historial de posturas contrarias al aborto y sus propuestas previas de eliminar o fusionar esta cartera ministerial, establecen una incongruencia en el liderazgo y objetivos institucionales claves, representando una amenaza directa a los avances democráticos logrados desde 1990 en favor de la autonomía e igualdad de derechos.
Frente a este escenario que despoja de la gestión pública reconocidos liderazgos técnicos y experticia, el nuevo gobierno explicita su desinterés por los Derechos Humanos y la agenda de género, retrocediendo en garantías fundamentales que el Estado tiene el deber de proteger.
Reiteramos nuestra declaratoriade Estado de Alerta Permanente, Monitoreo y Denuncia. No seremos observadoras pasivas del desmantelamiento de las conquistas logradas desde 1990. Nuestros objetivos son inclaudicables. Reafirmamos nuestro compromiso con la promoción y defensa de los derechos de igualdad y no discriminación y justicia, junto con nuestra firme oposición a todo retroceso en políticas de memoria y educación en derechos humanos que tanto ha costado construir.
Comisión de Derechos de la Mujer, Comisión Chilena de Derechos Humanos.
Santiago, 5 de abril, 2026
